NUNCA DESISTAS DE UN SUEÑO. SÓLO TRATA DE VER LAS SEÑALES QUE TE LLEVEN A ÉL


CUANDO ME VOLVI INVISIBLE


¿ NO SE QUE PASO? SE BORRO TODO EL POST QUE HICE AYER , PIDO DISCULPAS, POR LOS COMENTARIOS HECHOS de jorgelina , viole ,ana, carmen QUE SE BORRARON , ¡¡¡no entiendo¡¡ lo vuelvo a postear

Ya no se en que fecha estamos. En casa no hay calendarios y en mi memoria los hechos están hechos una maraña. Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, unos primores, ilustrados con imágenes de los santos que colgábamos al lado del tocador. Ya no hay nada de eso. Todas las cosas antiguas han ido desapareciendo. Y yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta.

Primero me cambiaron de alcoba, pues la familia creció. Después me pasaron a otra más pequeña aun acompañada de mis biznietas. Ahora ocupo el desván, el que esta en el patio de atrás. Prometieron cambiarle el vidrio roto de la ventana, pero se les olvido, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos.

Desde hace mucho tiempo tenia intención de escribir, pero me pasaba semanas buscando un lápiz. Y cuando al fin lo encontraba, yo misma volvía a olvidar donde lo había puesto. A mis años las cosas se pierden fácilmente: claro, no es una enfermedad de ellas, de las cosas, porque estoy segura de tenerlas, pero siempre se desaparecen.

La otra tarde caí en cuenta que mi voz también ha desparecido. Cuando les hablo a mis nietos o a mis hijos no me contestan. Todos hablan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos, escuchando atenta lo que dicen. A veces intervengo en la conversación, segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno, y de que les va a servir de mucho mis consejos. Pero no me oyen, no me miran, no me responden. Entonces llena de tristeza me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar mi taza de café. Lo hago así, de pronto, para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan perdón…. Pero nadie viene.

El otro día les dije que cuando me muera entonces si me iban a extrañar. Mi nieto mas pequeño dijo “¿Estás viva abuela? “. Les cayó tan en gracia, que no paraban de reír. Tres días estuve llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entro uno de los muchachos a sacar unas llantas viejas y ni los buenos días me dio.
Fue entonces cuando me convencí de que soy invisible, me paro en medio de la sala para ver si aunque sea estorbo, me miran, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme, los niños corren a mi alrededor, de uno a otro lado, sin tropezare conmigo.

Cuando mi yerno se enfermó, pensé tener la oportunidad de serle útil, le llevé un te especial que yo misma preparé. Se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara, solo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia. El te poco a poco se fue enfriando……y mi corazón con el.

Un día se alborotaron los niños, y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos de día de campo. Me puse muy contenta. ¡Hacia tanto tiempo que no salía y menos al campo! El sábado fui la primera en levantarme. Quise arreglar las cosas con calma. Los viejos nos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, así que me tome mi tiempo para no retrasarlos. Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban las bolsas y juguetes al carro.
Yo ya estaba lista y muy alegre, me paré en el zaguán a esperarlos. Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en bullicio, comprendí que yo no estaba invitada, tal vez porque no cabía en el auto. O porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a su gusto por el bosque. Sentí clarito como mi corazón se encogía la barbilla me temblaba como cuando uno se aguanta las ganas de llorar.

Yo los entiendo, ellos si hacen cosas importantes. Ríen, gritan, sueñan, Lloran, se abrazan, se besan. Y yo, ya no se a que saben los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos, era un gusto enorme el que me daba tenerlos en mis brazos, como si fueran míos. Sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí. La vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creí recordar.

Pero un día mi nieta Margarita, que acababa de tener un bebé, dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños, por cuestiones de salud. Desde entonces ya no me acerqué más a ellos, no fuera que les pasara algo malo por mis imprudencias. ¡Tengo tanto miedo de contagiarlos!
Yo los bendigo a todos y les perdono, porque ¿Que culpa tienen los pobres
ESTE TEXTO LO LEI EN EL BLOG DE http://eclipsedeluna-mar.blogspot.com/ me parecio muy interesante , cuantas veces dañamos sin querer a las personas que nos cuido, que durante toda su vida nos dio su amor y ahora que necesitan nuestro amor no se los damos
cuando lei este texto me senti muy triste y me dio ganas de compartirlo con ustedes

12 comentarios:

SILVIA dijo...

JORGELINA , VIOLE , ANA, CARMEN , QUE LASTIMA QUE SE ME BORRO TODO EL POST SUS COMENTARIOS ERAN BELLISIMOS SI QUIEREN VUELVAN A ESCRIBIRLO
BESITOS

tusitala dijo...

Es muy lindo y muy tierno. Muy triste también. Tiene que ver con nuestra prisa, nuestro mundo. No vemos a los mayores.

Mi suegro es ya mayor. A veces sale con eso de que no le quieren, que no se preocupan por él, que está solo. Uno trata de hablarle pero no oye bien y a veces no contesta cuando le preguntas o te dice otra cosa. No ve bien, así que no lee y no le gusta tampoco la tele. Le gusta su periódico todos los días, pasa las hojas y lee los titulares porque dice que no llega a leer más. Algunas veces le enganchas con una conversación sobre el pasado y cuenta historias mil. Pero por lo general cuando le preguntas algo se encoge de hombros y te mira con cara de "¿a mí qué me preguntas?", como si le costara mucho esfuerzo contestar.

Yo nunca tuve abuelos. Vivían muy lejos y sólo los vi una vez. No tengo trato con gente mayor. Me falta la costumbre. Y cuesta!

Besitos.

María José dijo...

Al leer tu post, sentir que esa mujer podía ser yo, ojala nunca me pase eso, de llegar a esa edad sintiendo que soy un estorbo, que poco apego tenemos por nuestros viejitos, ellos que entregaron su vida por nosotros....uff....que daría yo por tener a mi Abuelo vivo y poder refugiarme en él cada vez que tengo pena..... te juro que se me encoje el alma con tu post.

Un abrazo,

María José

SILVIA dijo...

JORGRLINA te entiendo tanto a mi me pasa lo mismo daria cualquier cosa por tener a mi mama un instante para abrazarla y decirle cuanto la amo

VIOLE ya se cuanto querias a tu tia abuela lo lei un un post que le dedicaste a ella
besitos

Javier Cid dijo...

es triste, pero la verdad es que es algo que sucede. La gente ve a "sus mayores" a veces como un estorbo, y es mas facil girarles la espalda que darles la comprension y dedicarles el tiempo que necesitan. Me pregunto si yo también me volvere algún dia invisible... Ojala nos concienciaramos de que las personas, por mayores que sean, nos siguen necesitando.

Por cierto: ya está arreglado el enlace en "eclipse de luna" para esa primera temporada de los cuentos de Ivell.

Besitos

ana dijo...

vuelvo a decirte lo mismo que antes NO HAY QUE HACER LO QUE NO NOS GUSTA QUE NOS HAGAN , el tiempo es testigo de todo
besos

Brisa de Amor dijo...

Hola silvia!

Me partio el corazón este relato, me dejo sin palabras y con dolor... espero no pasar por una experiencia asi ni de mis mayores ni yo misma!


besitos!

Marcela y Sergio dijo...

Es nuestro estilo de vida acelerado que nos lleva a esto? No tenemos tiempo para palpar esa fuente de sabiduría de primera mano que son los abuelos???...Triste muy triste

SILVIA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jean dijo...

Muchas veces hacemos o nos hacen lo que no nos gusta que nos hagan. Pero ene sta sociedad en la que vivimos, desgarciadamente los "viejos" ( y no lo digo en forma despectiva!) son los primeros a los que se desecha, porque son molestos, pero acaso se olvidan de loq ue estos viejos hicieron por ellos cuanod eran chicos? Es triste, pero es la realidad. Beso, y buena semana!

Wendy5 dijo...

Wao Silvia no te imaginas cuanto me llego este post. YPo gracias a Dios tengo a mi abuelita con vida y tiene ya 89 y es una dulzura, adorables mis niños la aman y dego que es asi como debe ser porque ella lucho por mi cuando mas lo necesitaba es justo que ahora le demos amor, apoyo y compresion.

La Colo dijo...

Mi Dios, que carta tan triste... con lo que quiero a mi abuela...